El verdadero villano es un bloqueo inconsciente, invisible, profundo. Lo has sentido: aunque lo entiendas, tu sistema biológico responde con una alarma tan real como el miedo a la muerte. La dependencia emocional NO es el problema. Es una solución inconsciente que protege del vacío, del abandono, de una pérdida ancestral que no ves, pero que tu cuerpo recuerda todos los días.